"La resurrección de Cristo es la verdadera esperanza del mundo, que no defrauda", dijo el Papa Francisco este 1º. de abril, Domingo de Resurrección, desde la logia central de la Basílica de San Pedro. "Esta es la fuerza del grano de trigo, la del amor que se rebaja y se entrega hasta el final, y que realmente renueva el mundo", explicó. "La muerte, la soledad y el miedo ya no son la última palabra", dijo. Al mediodía, después de celebrar la misa en la Plaza de San Pedro, el Papa dirigió a los fieles presentes su mensaje por la Pascua. El Papa Francisco pidió "frutos de paz para el mundo entero" para Siria, Tierra Santa, el sur de Sudán y la República Democrática del Congo, la península de Corea, para Ucrania y para el pueblo venezolano. Después de su mensaje, impartió la bendición "Urbi et Orbi".