La evangelización tiene tres dimensiones fundamentales: el anuncio, el servicio y la gratuidad, lo subrayó el Papa Francisco en su homilía durante la Misa matutina celebrada  este 11 de junio en Casa Santa Martha. Partiendo de las Lecturas bíblicas del día, el Pontífice aclaró que es el Espíritu Santo el “protagonista” del anuncio, que no representa una simple “predicación” o la “transmisión” de algunas ideas, sino es un movimiento dinámico capaz de “cambiar los corazones” gracias a la obra del Espíritu. “Hemos visto los planes pastorales bien hechos, perfectos”, precisa el Papa, “pero que no eran instrumentos para la evangelización”, porque simplemente eran un fin en sí mismos, “incapaces de cambiar los corazones”.