En su homilía de la Misa celebrada en Casa Santa Martha, este 26 de febrero, el Santo Padre invitó a no juzgar a los demás; a perdonar al prójimo y a pedir la gracia de la vergüenza por los propios pecados. En su reflexión, el Santo Padre repitió con fuerza la invitación de Jesús que se lee en el Evangelio propuesto por la liturgia del día (Lc 6, 36-38) en este tiempo de Cuaresma en que la Iglesia nos invita a renovarnos. En efecto, nadie podrá evitar el juicio de Dios, tanto el personal como el universal puesto que todos seremos juzgados. Y desde este punto de vista, la Iglesia propone reflexionar sobre la actitud que tenemos con nuestro prójimo y con Dios.