Si "aprendiéramos el servicio y a salir al encuentro de los demás, cómo cambiaría el mundo". Con esta consideración el Papa Francisco concluyó la homilía de la Misa de este 31 de mayo en Casa Santa Martha. El Pontífice dedicó su reflexión a la Virgen, en el día conclusivo del mes mariano. Y afirmó que el servicio y el encuentro, hacen experimentar una "alegría que colma la vida".