La esperanza cristiana es una virtud humilde y fuerte que nos sostiene y hace que no nos ahoguemos en las muchas dificultades de la vida. Lo recordó el Papa Francisco en su homilía de la Misa celebrada este 17 de marzo en Casa Santa Martha. El Pontífice reafirmó que la esperanza en el Señor jamás defrauda y es fuente de alegría que da paz a nuestro corazón. El Santo Padre se inspiró en el pasaje del Evangelio del día para subrayar que la esperanza es fundamental en la vida del cristiano.