Al concluir su homilía de la Misa de este 3 de marzo en Casa Santa Martha, el Papa Francisco invitó a pedir al Señor la gracia de la fidelidad, a fin de que nuestro corazón no se endurezca, sino que permanezca abierto a la misericordia de Dios. El Pontífice puso de relieve la infidelidad del pueblo de Dios que sólo puede vencerse si reconocemos que somos pecadores para iniciar, así, un camino de conversión.