La religión cristiana es concreta y obra haciendo el bien, no es una "religión del decir", hecha de hipocresía y vanidad. Lo repitió el Papa Francisco al comentar la liturgia del día en su homilía de la Misa de este 23 de febrero en Casa Santa Martha. "Dios es concreto", pero muchos son los cristianos que simulan serlo, los que hacen de la pertenencia a la Iglesia un adorno sin compromiso, una ocasión de prestigio en lugar de una experiencia de servicio hacia los más pobres.