En la Misa de este 21 de enero, en la memoria litúrgica de Santa Inés, virgen y mártir, el Papa Francisco invitó a rogar al Señor que nos libre de los pecados de los celos y envidias que matan, también con las palabras, e impiden la felicidad. Al comentar la lectura del primer libro de Samuel que narra los celos de Saúl, Rey de Israel, hacia David, el Papa señaló que Saúl miró con malos ojos a David, pensando que podía traicionarlo y decide matarlo. Los celos – reiteró el Santo Padre – son una enfermedad que lleva a la envidia.