La oración hace milagros e impide que el corazón se endurezca, olvidando la piedad. Lo afirmó el Papa Francisco en su homilía de este 12 de enero en Casa Santa Martha. "La oración de los fieles – dijo el Santo Padre – cambia la Iglesia. No somos nosotros, los Papas, los obispos, los sacerdotes quienes llevamos adelante la Iglesia, sino los Santos", dijo.