Los doctores de la ley juzgan a los demás usando la Palabra de Dios contra la Palabra de Dios, cierran el corazón a la profecía, a ellos no les importa la vida de las personas sino sólo sus esquemas hechos de leyes y palabras. Lo recordó el Papa Francisco en su homilía de la Misa matutina de este 11 de abril en Casa Santa Martha.