La esperanza en el encuentro final con Cristo debe reforzarse entre los cristianos gracias al "consuelo" recíproco dado mediante "buenas palabras y buenas obras" y no con "palabrerías" inútiles. Lo afirmó la mañana de este 1º. de septiembre, el Papa Francisco en su homilía al reanudar, tras la pausa de verano, la celebración de la misa matutina en la capilla de Casa Santa Martha con la participación de un pequeño grupo de fieles.