«Nada podrá separarnos nunca del amor de Dios, en Cristo Jesús Nuestro Señor», reiteró el Papa Francisco en su homilía, en la Misa del 29 de octubre por la mañana, en Casa Santa Martha. El Santo Padre hizo hincapié en que si Dios nos salva ¿quién nos condenará? Y señaló que lo único que nos hace vencedores es el amor de Dios.