Que el cristiano sea consciente de que, sin la ayuda del Señor, no puede caminar en la vida. Lo subrayó el Papa Francisco en su homilía de este 18 de junio. El Papa Francisco desarrolló su reflexión sobre tres puntos: debilidad, oración y perdón. Y recordó que, ante todo, somos "débiles". Una debilidad que "todos tenemos después de la herida del pecado original".