El Santo Padre centró su homilía de este 23 de octubre en la Carta a los Efesios, en la que San Pablo describe su experiencia de Jesucristo, una experiencia "que lo ha llevado a dejar todo" porque "estaba enamorado de Cristo". Pablo pide al Padre, por todos nosotros, para "que seamos poderosamente reforzados en el hombre interior, mediante su Espíritu".