"Su tristeza se cambiará en alegría". Esta promesa de Jesús a sus discípulos fue el centro de la homilía del Papa Francisco de la Misa de esta mañana celebrada en la capilla de la Casa Santa Martha. El Pontífice proclamó como un himno a la alegría cristiana, que, observó, no se puede comprar, sino sólo recibir como don del Señor. La alegría de los cristianos, dijo, es "alegría en esperanza".