En la Audiencia General de este 3 de enero, el Papa Francisco habló en su catequesis del acto penitencial de la Misa y afirmó que para ser perdonado uno tiene que humillarse y reconocer verdaderamente sus errores. Así, el acto penitencial, "en su sobriedad, favorece la actitud con la que disponerse a celebrar dignamente los santos misterios, reconociendo ante Dios y los hermanos nuestros pecados", explicó. El Papa Francisco recordó que "todos somos pecadores" y recordó que el que es "presuntuoso" es "incapaz de recibir perdón". "Quien es consciente de las propias miserias y abaja los ojos con humildad, siente posarse sobre él la mirada misericordiosa de Dios".