“La presencia de Jesús vivo en la Eucaristía es como una puerta abierta entre el templo y el camino, entre la ciudad de Dios y la ciudad del hombre”, subrayó el Papa Francisco en el Ángelus de este 3 de junio, solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo. “Cada vez que celebramos la Eucaristía, a través de este Sacramento tan sobrio y a la vez tan solemne, hacemos experiencia de la Nueva Alianza, que realiza en plenitud la comunión entre Dios y nosotros”, añadió ante las 15,000 personas reunidas en la Plaza de San Pedro: “incluso pequeños y pobres, colaboramos en edificar la historia como Dios quiere”.