"Todos los padres son los guardianes de la vida de los niños, no son los propietarios" porque "solo Dios es el Señor de la historia individual y familiar; todo nos viene de Él" afirmó el Papa Francisco en el Ángelus de este 31 de diciembre, domingo de la Sagrada Familia. Para el último Ángelus del año civil, que celebró en la Plaza San Pedro en presencia de unas 30,000 personas, el Papa llamó a cada familia a "reconocer esta primacía" de Dios y educar a los niños "a abrirse a Dios que es la fuente misma de la vida".