Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos 2019 (Oración del Día 8)

Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos 2019 (Oración del Día 8)

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Día 8

El Señor es mi luz, mi salvación
(Salmo 27, 1)

Salmo 27, 1-4

El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré?
El Señor es mi fortaleza, ¿quién me hará temblar?

Cuando los malvados se lanzan contra mí para devorarme,
son ellos, mis adversarios y enemigos, los que tropiezan y caen.

Aunque un ejército acampara contra mí, no temo;
aunque me hicieran la guerra, me sentiría seguro.

Una cosa pido al Señor; esto es lo único que busco;
vivir en la casa del Señor todos los días de mi vida,
disfrutar de la dulzura del Señor frecuentando su templo.

Evangelio según San Juan 8, 18-20

Pues bien: un testigo a mi favor soy yo mismo; pero también da testimonio a mi favor el Padre, que me envió.

Ellos le preguntaron:

-¿Dónde está tu Padre?

Jesús les contestó:

-Ni me conocen a mí ni conocen a mi Padre; si me conocieran a mí, conocerían también a mi Padre.

Jesús dijo esto cuando estaba enseñando en el templo, en el lugar donde se encuentran las alcancías de las ofrendas. Sin embargo, nadie se atrevió a detenerlo, porque aún no había llegado su hora.

Reflexión

A lo largo de los ocho días de este Octavario por la Unidad de los Cristianos, las reflexiones de los distintos días han tomado en consideración varias situaciones difíciles que enfrenta hoy el mundo, incluyendo la codicia, la violencia, la exclusión, la explotación, la pobreza, la contaminación, el hambre y la trata de personas. Las Iglesias de Indonesia son conscientes de que estos problemas son desafíos que enfrentan todos los cristianos. Reconocen y confiesan que algunos de estos pecados también han oscurecido la vida de las Iglesias, quebrantando su unidad y quitando fuerza a su testimonio ante el mundo. Al mismo tiempo, reconocen tambén los muchos ejemplos prometedores en los que las Iglesias se han unido para dar testimonio de su unidad en Cristo. Los cristianos de otras partes del mundo también pueden señalar otros muchos ejemplos tomados de sus propios contextos.

Día tras día, año tras año, y especialmente durante la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, los cristianos se unen para la oración común, para profesar su misma fe bautismal, para escuchar la voz de Dios en las Escrituras y para rezar por la unidad en el cuerpo de Cristo. Al hacer esto, reconocen que la Santísima Trinidad es la fuente de toda unidad y que Cristo es la luz del mundo que promete la luz de la vida a los que lo siguen. Las muchas injusticias en el mundo con frecuencia los entristecen o indignan, pero no pierden la esperanza, sino que les mueve a la acción, porque el Señor es su luz y su salvación, la defensa de su vida y no tienen miedo.

Oración

Dios, sustento nuestro, te alabamos por tu amor bondadoso, por sostenernos en tiempos de prueba y por mostrarnos tu luz en tiempos de oscuridad.

Transforma nuestras vidas para que podamos ser una bendición para los demás.

Ayúdanos a vivir la unidad en la diversidad como testimonio de tu comunión, Padre, Hijo y Espíritu Santo, un solo Dios, ahora y por siempre. Amén.