50 años de la primera misa celebrada en italiano

El 7 de marzo de 1965 el beato Pablo VI, en el 25 aniversario de la muerte de San Luis Orione, celebró la primera misa en lengua italiana de la historia, en la parroquia de Ognissanti (Todos los Santos) en Roma. ''Se inaugura hoy -dijo el Pontífice durante la homilía en aquella fecha- la nueva forma de la Liturgia en todas las parroquias e iglesias del mundo, para todas las misas en las que participa el pueblo. Es un gran acontecimiento que se recordará como principio de abundante vida espiritual, como un compromiso nuevo para corresponder al gran diálogo entre Dios y el hombre''.

Cincuenta años después de esa fecha decisiva y para conmemorarla, el próximo sábado 7 de marzo, el Papa Francisco presidirá a las 18:00 hrs. la liturgia eucarística en la misma parroquia elegida por Pablo VI. De la conmemoración también forma parte el congreso de Pastoral Litúrgica que inició el pasado 27 de febrero en el Teatro Orione, adyacente a la parroquia de Todos los Santos, promovido por el Vicariato de Roma, la Obra Don Orione y el Pontificio Instituto Litúrgico de Roma.

El tema del congreso es "Unidos en la acción de gracias". La presentación de los trabajos correrá a cargo del reverendo Flavio Peloso, Superior general de la Pequeña Obra de la Divina Providencia (Don Orione) que ha señalado que el acto facilitará la comprensión de las razones de la reforma litúrgica de ayer y el compromiso de la fidelidad litúrgica de hoy. Después del saludo del obispo auxiliar Giuseppe Marciante, intervendrán el arzobispo Francesco Pío Tamburrano, metropolitano emérito de Foggia-Bovino (Italia), que hablará de "Tradición y renovación en el párrafo 23 de la Constitución litúrgica Sacrosanctum Concilium" el arzobispo Piero Marini, presidente del Comité Pontificio para los Congresos Eucarísticos Internacionales que abordará el tema "La lengua hablada, herramienta de comunión en el diálogo de la asamblea litúrgica" y el reverendo Francesco Mazzitelli, párroco de Ognissanti cuyo argumento será "La formación litúrgica de los laicos".

Cerrará los trabajos el padre benedictino Jordi Piqué, presidente del Pontificio Instituto Litúrgico. El moderador, padre Giuseppe Midili, director de la Oficina Litúrgica diocesana ha afirmado: "El congreso ofrece diversos puntos de reflexión sobre los motivos que llevaron a los obispos del Concilio a introducir la lengua hablada en la liturgia. Efectivamente, uno de los objetivos principales de la reforma litúrgica era la participación plena, activa y responsable en la liturgia para que los fieles salieran de la actitud de espectadores mudos y ajenos. En este sentido, el cambio fue histórico y marcó un punto de inflexión. De hecho, cuando la liturgia era celebrada en una lengua que no se entendía los fieles buscaban formas más asequibles, devociones privadas, oraciones para rezar durante la misa. Con la introducción de la lengua hablada, lentamente desaparecieron del contexto celebrativo estas formas individualistas, para colocar en el centro la celebración comunitaria".